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Los Carajos no se dan en maceta. Hay que usarlos sabiamente. ¡Presupuesta tus Carajos!

Me invitaron a una Despedida de Soltera de una chica que no conozco. Ni mi marido la conoce. Él supone que es la hija de uno de sus tíos de la extensa familia de su papá, que hace 15 años no se ven… y yo –por alguna extrañísima razón –aparecí en la lista de invitados.

Mi esposo empezó a echarme todo un rollo sobre la responsabilidad social de ir a las fiestas a las que te invitan y mi respuesta fue…

“No me alcanzan los Carajos”.

“¿Qué? ¿De qué hablas? Perdón por el francés, cariño, el niño esta enfrente…”, respondió.

En lugar de pedir perdón, tomé mi tiempo para explicar.

Definamos qué es un Carajo:

En mexicano, cuando decimos, “¡me vale un carajo…!” Es exactamente a que no me importa, nada, ni un poquitito.

Pero hay cosas que no nos importan, sin embargo si que nos cuestan Carajos.

Un Carajo es algo que cuesta, invariablemente e inevitablemente ya sea tiempo, dinero y/o energía.

Supongamos que tienes cinco carajos. Y cada uno lo vas a gastar en las actividades de un día. Durante la semana todos nuestros carajos se nos van en la chamba y la familia y, a veces, hasta nos quedamos endeudados, perdiendo el sueño de la angustia o simplemente exhaustos. Si entramos a deudas, ¿qué es lo que debemos hacer? Incorporar un “Sistema Efectivo para Presupuestar mis Carajos”.

Durante el fin de semana también los debemos de administrar, solo que ahí tenemos opciones más distintas y divertidas. Ejemplo: si tienes familia e hijos, ahí se te va uno;

  • haces ejercicio, otro Carajo;
  • arreglas algo en tu casa, otro Carajo;
  • tienes un desayuno con amigos que sí conoces y sí te importan, otro Carajo;
  • boletos para el teatro, otro Carajo;
  • una despedida de soltera, otro Carajo… bueno, tal vez dos…

¡Oh no! Espera… es el cumpleaños de mi sobrina ¡se me olvidó! Me falta su regalo e ir a su fiesta… ¡Espera! Sólo tenía 5 carajos… ¿cuántos compromisos van?

Si, a veces las matemáticas básicas, no son tan simples.

Y menos cuando se trata de Carajos, digo, “deberes” sociales, menos.

…sin embargo, para las Personas Altamente Sensibles, actividades básicas y sencillas, como el ir a un desayuno se nos van dos o hasta tres Carajos. Porque realmente escuchamos, realmente conversamos, realmente nos importan los problemas de nuestros amigos, realmente buscamos en nuestras cabezas posibles soluciones o consejos. Después de un simple desayuno salimos drenados, endeudando nuestros escasos Carajos.

Y rara vez nos quedan más Carajos para otras actividades.

Para colmo, tenemos que invertir otro par de Carajos para reponernos de lo anterior; una clase de yoga, pintura, meditación, siesta.

Entonces, si yo sé que así soy –porque soy HSP (por sus siglas en inglés o Altamente Sensibles en castellano) y no voy a cambiar– ¿cómo incorporo ese Sistema Efectivo para Presupuestar mis Carajos?

5 carajos = 5 eventos. Si se te van más Carajos en cada evento, disminuye la cantidad de eventos. Lo ideal es que no sólo gastes tus Carajos sino que sea una actividad que te nutra. De manera que si sales físicamente cansado, también salgas con el corazón lleno.

“Entonces si tengo muchos compromisos y solo cinco carajos, ¿qué hago?”, me pregunta mi sabio pero consternado marido.

Sigo explicando; «Pues declina amablemente. Lo cortés no quita lo valiente. Podemos ser súper amables y cancelar con tiempo.»

Podemos decir algo así como: “Muchas gracias por la invitación pero no me alcanza…” (no especifiquemos qué). O “No tengo tiempo”, “Tengo otro compromiso”, “No, gracias”.

Es decir:

Saca tu cochinito y presupuesta sabiamente:

  • Conócete a ti mismo y a tus hijos.
  • Administra tus Carajos y ve sólo a lo que realmente te importa y te nutre.
  • Administra los Carajos de tus Hijos Altamente Sensibles
  • Si ves que salen drenados y de malas, ese no es un buen proyecto.  Para la próxima, ve solo un ratito o de plano no vayas y ve pensando en tu amable excusa.
  • Recuerda que necesitan muchas horas de juego libre… ¡ese sí es un muy buen Carajo para invertir porque hasta devuelven tu inversión!

Los Carajos claramente no se dan en maceta. Hay que usarlos sabiamente.

No pude convencer del todo a mi marido, así que ando buscando a una suplente.

¿Quién quiere ir en mi representación a la próxima Despedida? ¿Quién dice yo?

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