Sin categoría

Beneficios que jamás creerías sobre Jugar a las Luchitas

Beneficios que jamás creerías sobre Jugar a las Luchitas

1)

Jugar a las luchitas nutre la parte del cerebro que es responsable de la lógica, el habla, la resolución de problemas, el pensamiento flexible y el tomar perspectivas.

El juego activo estimula el BDNF (por sus siglas en inglés Brain Derived Neurotropic Factor o el Factor Neurotrópico del Desarrollo Mental) es decir, el fertilizador del cerebro.

2)

Jugar a las luchitas construye la consciencia emocional.

Si, parece que cuando los niños juegan a eso, siempre terminan de pleito y nosotros queremos evitarlo a toda costa, pero en realidad, están aprendiendo a:

– establecer límites

– leer expresiones emocionales

– tomar turnos

– establecer límites

– observar y desarrollar qué tanto riesgos están dispuestos a tolerar

– perseverancia

– seguridad en sí mismos

3) 

Jugar a las luchitas reduce la verdadera agresión

Podríamos pensar «¿Qué queeee?» Pero Siiii. ¿Sabes porqué? ¡Por que es juego!

Y con el juego vienen risas y la risa:

– reduce el cortisol (las hormonas del estrés)

– eleva a las endorfinas (las hormonas del bienestar general)

– libera la oxitocina (las hormonas del amor y la conexión)

– libera la sobre saturación

4)

El jugar a las luchitas libera el neurotransmisor GABA, que es el que regula los impulsos y el control emocional.

La diferencia entre jugar a las luchitas y la agresión, básicamente es el punto anterior. Mientras sea juego, mientras los dos niños lo estén disfrutando, vamos bien. Es muy normal que las luchitas terminen en llanto, pero esto no necesariamente signifique que esta mal o que haya agresión. Los niños están aprendiendo sobre limites y a veces las luchitas se fueron demasiado lejos, o hubo un momento en que un niño se sintió amenazado y eso es algo que deben aprender. Otra lección adicional es que también, que su comportamiento trae efectos en las emociones de los demás.

Si las luchitas dejaron de ser divertidas y se transformaron en llanto, ¿qué podemos hacer?

Narrar y validar.

“Estaban muy contentos jugando, pero Matias se empezó a sentir asustado y por eso lloró. ¿Juan, crees que te puedas detener antes de que eso suceda?”

“¿…Crees que puedas darle alguna ventaja? ¡Le llevas 3 años!”

o

“¿…crees que puedas apapacharlo si fuiste demasiado rudo?”

¿Te da miedo?

Se vale también establecer reglas simples, por ejemplo:

– No pegar, no morder, no patear

– Quitarse el cinturón, aretes, o cualquier cosa metálica o que se enrede

– Jugar en zonas seguras únicamente

– El juego debe ser voluntario (que ambas partes acepten)

– ALTO significa ALTO

– ¡Manténganlo divertido!

Es posible que a tu hijo Altamente Sensible no le gusten las luchitas o que las disfrute durante un tiempo corto y eso esta perfecto. 

Es posible que a ti, adulto Altamente Sensible no te gusten las luchitas o que las disfrutes durante un ratito corto y también esta perfecto. Al mismo tiempo, sí te sugiero que lo intentes, ¡son geniales! ¡Sirven de maravilla para fortalecer el apego!

Traducción de un artículo del: Institute of Child Psychology

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.